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Ana Virginia Escobar: Pilar de Confianza

No siempre tenemos la fecha exacta en la que conocemos a alguien que formará parte de nuestra vida, que se convertirá en esa familia que podemos elegir, pero en el caso de Ana Virginia, mi Comae y hermana (por parte de Dios), si lo se.  

Fue el 31 de octubre de 1996, en el estudio 12 de RCTV, en la víspera del lanzamiento de la nueva imagen de El Observador, el principal y más antiguo noticiero de Venezuela.

Ella era reportera, tenía poco tiempo en esas lides, porque había entrado al canal tres años antes como redactora. Yo, recién salida del mundo del modelaje y la publicidad, iba a ser el ancla de la Sección de Arte y Espectáculos... el momento no fue tan ameno, la verdad, y no por ella, pero había mucho prejuicio por parte de algunos compañeros con la "modelito", es decir, yo.  

Los días fueron pasando, las barreras y juicios a priori fueron cayendo y las opiniones fueron cambiando. Empezaba lo bueno. Mi Comae y yo comenzamos a descubrir nuestra afinidad, y a desarrollar nuestra amistad, en la mesa de la redacción, en la que una vez culminada la Emisión Meridiana, nos sentábamos a almorzar.  

Ella llegaba de la calle, con todo su material perfectamente organizado, a veces con un combo de Subway que nuestra jefa María Isabel Arriaga le señalaba como dañino para su salud, mientras yo bajaba del estudio y nos sentábamos a conversar.

La moda y el maquillaje, fueron los tópicos que abrieron la caja de pandora, nos encantaba sentarnos juntas a ver Internet con todas las páginas de moda, hasta el punto tal que nuestros compañeros nos llamaban las "Maky Club", haciendo referencia un juego de cosméticos para niñas.

Los años transcurrieron y ya era normal vernos siempre juntas, conversando y compartiendo en el canal de Quinta Crespo. Su presencia en mis reuniones familiares era una constante. Cuando di a luz a mi primera hija, fue lo más natural que ella fuese la Tía Ana, a quien hoy por hoy, con amor y respeto, le piden la bendición.

Ana no es solo la tía, si no que además es mi ahijada de matrimonio, y la madrina de mi primer hijo varón. Es mi roca, mi imprescindible para lo bueno, y sobretodo, lo malo, que aguanta conmigo y por mi, es esa persona que te inspira y te dice lo malo que tienes de frente y lo bueno detrás de ti.

A nivel profesional, puedo decir que es una periodista en la que confío. Todo lo que expone y desarrolla, de forma muy didáctica, es veraz y oportuno. La gente le sigue porque sabe que ella no les mentirá, ni les edulcorará la noticia. Con ella sabes que las cosas, simplemente, son así.  

Ella nació periodista, y en un país en lo que eso es una profesión de alto riesgo, ella es una Juana de Arco que va con la verdad por bandera.¿Qué les puedo decir?, es mi Comae, y ella es así.

Eyla Adrián