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Isaac Nahón: Estupendo

Isaac Nahón y yo fuimos a la Universidad Católica Andrés Bello en los años 80. Allí fui testigo de muchas de sus experiencias definitorias, pero, como siempre hay una que es especial y significativa, así no sea la más importante: Leímos Luces de Bohemia de Ramón María del Valle-Inclán. En ese texto se encontraban cifrados muchos de los temas en los que hoy Isaac es un referente.  El esperpento como estética de la deformación de la realidad, los dilemas de la transparencia y sus limitaciones, y cómo descubrir en la narrativa de un texto los hilos que mueven las verdaderas intenciones de los actores.

Hoy en día, Isaac estudia el papel de lo grotesco y el kitsch en las campañas de comunicación pública, con énfasis lo sanitario, dado que tiene un doctorado en comunicaciones de salud, pero también aborda la realidad política y el activismo ambiental.

Recuerdo que estando en el aeropuerto Tocumen de Panamá haciendo una corta transferencia a la ciudad de Lima, recibí una intempestiva llamada suya. Me comentaba lo disgustado que se sentía al constatar que algunos ambientalistas daban una conferencia muy crítica sobre los incendios en el Amazonas (acción que es encomiable), pero se reusaban a responder preguntas o a mencionar el alcance de la devastación en el Arco Minero en Venezuela. Isaac es crítico de esa falta de honestidad intelectual que omite estudiar o comentar las situaciones objetables que ocurren en sitios que consideran afines ideológicamente. Esto hace que Isaac sea un activo escritor exponiendo y denunciando la situación de Venezuela, tanto en foros como en la prensa internacional.  También desarrolla investigación y acciones orientadas a mejorar las capacidades de promoción de las organizaciones no gubernamentales que se dedican a la salud en Latinoamérica.

Isaac no es sólo un académico, sino también un profesional de comunicaciones para la salud y de las relaciones públicas en general. En Venezuela, fundó la primera práctica de salud en una agencia de comunicaciones y su destacado desempeño lo llevo a ser director regional de salud en Burson-Marsteller.  De esa época recuerdo como logró con su equipo sentar en la misma mesa a todas las ONG que trabajaban con el VIH junto a las autoridades sanitarias de Venezuela, con el fin de entablar un diálogo sobre las políticas públicas alrededor de esa enfermedad. Este fue uno de los primeros ejemplos que vimos de cómo se podía unir a empresa, pacientes y Estado bajo un propósito común.  En este orden de ideas, muchos años después escribimos juntos un ensayo en el que condensamos nuestras experiencias sobre cómo lograr conexión entre las empresas y las comunidades con en base en valores sociales e innovación de pensamiento.

Pero la actividad que le da unicidad a su carrera es la docencia. Recuerdo que celebramos que alguien de nuestra promoción llegara a la dirección de nuestra Escuela de Comunicación Social en 1993. La docencia le da a Isaac la oportunidad de pensar, investigar y escribir, pero también le da la experiencia de administrar y liderar gente y recursos. Habilidades que también pudo ejercer al ser Chair del departamento de comunicación de la Universidad de Ottawa, en Canadá.

Isaac también ha sentido la necesidad de contar historias de su raigambre judía. En la novela La Conjura del Esplendor, escrita a cuatro manos con su cuñado Meyer Magarici, combina la acción de una moderna miniserie de acción enmarcada en el medio oriente con las historias orales de su pasado sefardí. También nos deleitó con la saga de los Bendelac, una novela seriada sobre la Venezuela post-apocalíptica, que fue distribuida por la plataforma de Facebook.

En Luces de Bohemia, Don Latino le dice a Max Estrella que “no se ponga estupendo” a propósito de una larga exposición que el poeta ciego le hace a Rubén Darío. Esta expresión me la dice Isaac cada vez que digo algo impertinente o me estoy extendiendo demás, pues esta frase de Valle-Inclán nos ha llegado con una acepción peyorativa para describir algo tedioso o con ínfulas, pero en el caso de Isaac Nahón, me estoy quedando definitivamente corto, porque Isaac ES estupendo.