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Lirio Pérez Petit: Entrega profesional y humana

Durante casi 20 años vimos el rostro de Lirio Carolina Pérez Petit informando desde la pantalla del canal Venevisión, primero como corresponsal desde su amada Barquisimeto y luego desde el estudio en Caracas. En agosto del año pasado, decidió tomar un nuevo rumbo profesional, combatiendo el mal de la desinformación a través del Observatorio de Fake News, un proyecto de la organización Medianálisis.

Quienes la conocen, bien sea en el ámbito profesional o en el personal, utilizan los mismos adjetivos para describirla: Responsable, comprometida, disciplinada, firme e incondicional.

Su mamá, también llamada Lirio, dice que “Caro” es una hija maravillosa con un corazón inmenso, pero que heredó el perfeccionismo de su papá José Vicente Pérez, quien también fue un periodista de reconocida trayectoria. “Se parecen muchísimo, a veces puede pasar por chocante, porque es directa para decir las cosas, pero como él, también se esfuerza mucho en hacer un buen trabajo y no pide favores más allá de lo permitido para que nunca puedan juzgarla”.

Lirio siempre ha hablado con admiración de su padre. Lamentablemente, justo cuando les tocaba compartir el ámbito profesional, en el 2000, año de su graduación como Comunicadora Social en la Ucab, él sufrió un trágico ACV que lo dejó en cama por más de una década; sin embargo, ella misma se encargó de cuidarlo con amor hasta el día de su muerte, en octubre de 2014.

Quienes han compartido con ella en el área profesional, como el periodista e investigador Andrés Cañizales, coinciden en que es una persona muy trabajadora y con un alto sentido de la responsabilidad, alejada de la improvisación. La describe como una profesional sólida a la que le pide consejos.

Y esa calidad que ha caracterizado su ejercicio profesional, ya estaba presente desde la Universidad, según recuerda su compañera de estudios Beatriz Liscano, quien cuenta que Lirio siempre fue muy puntual en las reuniones y sumamente comprometida con todos los proyectos, siempre buscando la excelencia, lo cual fue recompensado al graduarse con honores.

Sus allegados concuerdan en que no es “amiguera”, pero quienes tienen el privilegio de ser de su círculo íntimo dicen que es incondicional. “Cuando estás agobiada, si se te ocurre mandarle un mensaje, de inmediato su respuesta es: vente a mi casa, te paso buscando, yo te cuido, yo te cocino… Tiene una disposición increíble por atenderte y tratar de que te sientas mejor. Tiene un espíritu muy protector”, cuenta su amiga, la periodista Yoriana Osío.  

Confiesa que una de las debilidades de Lirio son los zapatos, y que ambas tenían como afición reunir dinero cada 15 y último de mes, para lanzarse a la aventura de comprarlos. “Era para nosotras una diversión extrema”. Con esos mismos zapatos que ama, también se lanza la pista como una gran bailadora de merengue o a cantar a viva voz las canciones de su ídolo, la cantante venezolana Karina.

Otra de sus facetas personales es su alma caritativa y su marcada devoción a la Divina Pastora. Ambos aspectos siempre están presentes en sus redes sociales, en donde no duda en compartir un mensaje llamando a contribuir con un necesitado o sobre su fe católica.

Su mamá nos cuenta algo más que no vemos en sus publicaciones, “todas las mañanas, Lirio sale con una arepita o un plato de comida para llevarlo a una persona en la calle, dice que a algún alma le alegrará el día”.