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Medios Impresos: censura y cierre

Hubo una época en la cual se asociaba a la prensa escrita con el domingo de lectura oportuna, necesaria y educativa en las salas de los hogares venezolanos; un  panorama que además estaba acompañado por el olor de café recién colado. El periódico del domingo era como El Libro Gordo de Petete, tenía de todo y con secciones variadas como: Nacional, Política, Economía, Suceso, Deporte, Internacional, Opinión, Comiquitas, Crucigramas y la Revista.

Así recuerdan algunos lectores a la prensa escrita en Venezuela durante varios años. En aquellos tiempos dorados, los noticieros de radio y televisión se pautaban en torno a lo que publicaban los medios impresos del país como: El Universal y El Nacional. Y no era para menos, tomando en cuenta que El Universal es un centenario de la prensa escrita y de la historia venezolana.

Los medios impresos regionales se convirtieron en la voz crítica de sus habitantes. Sin duda alguna, las rotativas grandes y pequeñas tuvieron una edad de oro. Así como los periodistas y todo el engranaje que conforma a lo que se conoció como “el diario”.

Cese del bipartidismo

Los resultados de aquel domingo 06 de diciembre de 1998 proclamaron como vencedor de las elecciones presidenciales al Teniente Coronel que apenas seis años atrás intentó un Golpe de Estado: Hugo Chávez. Este personaje militar salía del bipartidismo que representaba ser el candidato de Acción Democrática y Copei. Para muchos de sus votantes representaba el cambio, y ha sido tal cual: una regresión.

“Tengo exactamente dos décadas ejerciendo el periodismo. Sobre mi experiencia puedo decir que viví en Venezuela lo que fue un proceso de transformación política del país, lo que no es poca cosa en materia informativa. Corrían los tiempos en los que terminaba el bipartidismo y comenzaba lo que ahora se conoce como chavismo.  A través del periodismo, quienes lo ejercimos en este tiempo, tuvimos la oportunidad única de vivir e informar sobre un cambio social y político trascendente en nuestro país. Ese cambio político afectó de forma gradual, con el paso de los años, y el afianzamiento en el poder de una dictadura, la forma de informar, pasamos de tener libertades plenas para informar a la censura dura y pura”, afirmó Ocarina Espinoza, periodista venezolana.

En la experiencia de esta profesional de la prensa: “del 2000 al 2010 en Venezuela estaba tan afianzada la libertad de expresión, que al gobierno le costó desmantelarla de un plumazo, por lo que tuvieron que lidiar por varios años con la libertad de prensa.  Creo que en esa década el gobierno venezolano le quedó claro que mientras hubiese periodistas libres y medios independientes tendrían dificultades para avanzar en su propósito de la reducción de todas las libertades, incluidas la libertad de expresión, la libertad de prensa y la libertad información”.

Quiebre de las rotativas

Pilar Díaz, Periodista venezolana con una trayectoria de más de 30 años, afirma que “el periodismo en Venezuela en los últimos 20 años ha sufrido durísimos golpes por parte del gobierno nacional. En principio con Chávez y ahora con Nicolás Maduro. Ambos se dedicaron a aprisionar a la prensa escrita través de sus principales insumos”.

“El contexto de Venezuela en el 2010 empezó a generar nuevos desafíos para los periodistas y los medios impresos. El gobierno liderado por Chávez impulsó medidas hostiles contra los periódicos, sus dueños, los periodistas y sus líneas editoriales. El objetivo no sólo era acabar con los medios, sino acabar con cualquier información veraz”.

Las órdenes judiciales, las agresiones, el acoso, las sanciones y los allanamientos fueron el pan de cada día desde el año 2012, inclusive desde antes. ¿Cómo callas la voz de un medio impreso? Controlando y negando la obtención de su principal ingrediente: el papel.

Tras la muerte de Chávez fue ineludible la necesidad de callar las matrices de opinión. Se mostraba la cara real de un gobierno cada vez más agresivo y abyecto. Las preguntas y los medios afilaron más sus puntas de grafito para relucir la verdad y seguir publicando análisis económicos de como el gran país petrolero se transformaba en la quebrada Zimbabue.

La estatización  de la venta de papel a través de la corporación Maneiro fue la forma en que la dictadura de sometió a grandes y pequeños medios impresos. Controlar la venta de papel a los periódicos generó al principio el recorte en la cantidad de páginas o reducción de sus cuerpos; luego diarios que se transformaron en semanarios y otros que, por ahora, no están. No solo se perdían medios de comunicación, sino la diversidad informativa que se le ofrecía al lector y el derecho de informar de los periodistas.

El Carabobeño vivió un cierre sin precedentes en el 2016 ante la falta de la materia prima. Un diario que precisamente se fundó en tiempos de otra dictadura: la de Juan Vicente Gómez. Tiempos en los que “parar la rotativa” fue una salida para este diario.

Un estudio de Espacio Público en 2018 reveló cómo grandes medios dejaron de circular en las calles venezolanas. 15 medios han sido afectados por la carencia del papel, cuatro han desaparecido de forma indefinida, nueve mermaron su salida de la imprenta y otros sufrieron el cambio inhóspito de sus propietarios y así de sus principios como medios.

El Periodismo es libertad y no hay libertad a medias.

Espacios informativos

La llegada de la tecnología definitivamente no fue lo que afectó al periodismo impreso en Venezuela, puesto que ya la mayoría contaban con sus espacios digitales en la web. El proceso de adaptación de la tinta y el papel a la tecnología indicaba un nuevo alcance generacional; y con ello nuevos proyectos que abrían vacantes a las nuevas generaciones de periodistas.

Alicia de la Rosa, periodista con más de 26 años asegura que ha sido vertiginosa la disminución de los espacios informativos en Venezuela ante un sistema político con más de 20 años instalados en el poder que no permite la crítica y que acaba con todo lo que toca. “Inclusive cubrir los balances del Covid-19 son una actividad extrema, y no por el virus. Sino porque te arriesgas a estar preso”.

Sin embargo, Mariangela Lando, prestigiosa periodista y editora afirma que “en Venezuela surgen nuevas formas de hacer periodismo, medios que nacen dentro del caos, demostrando que hay periodistas envalentonados y con fuerza de voluntad de seguir trabajando. Con la expectativa de un futuro que le permita realizar el libre ejercicio de informar y que con ello vuelvan los domingos de lectura a los hogares venezolanos.