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No basta

Cada paso cuenta, y hay que dar uno a la vez.

Entender, desde el texto de la Conferencia Episcopal Venezolana, que se cede en la exigencia de necesaria construcción de la República, es -cuando menos- insistir en la práctica de “Viva la unidad, pero lo unidad soy yo”.

Los Obispos venezolanos han dado lección en múltiples ocasiones. Sus manifestaciones públicas, su prédica y sus acciones, muchas veces han servido para alentar la fuerza y el ímpeto de los venezolanos que suelen flaquear ante la fuerza de las circunstancias.

Esta vez es similar. Los Obispos han dicho, con la misma determinación que no basta solo con el documento firmado por los actores políticos para desconocer la convocatoria hecha para el 6 de diciembre. Su documento llega justo cuando Argentina se suma al grupo de contacto, y la Unión Europea advierte -una vez más- que no hay condiciones para elecciones reales.

Los Obispos venezolanos, una vez más, están alzando la voz para que quienes siguen empeñados en hacer política desde parcelas, desde las redes sociales, desde el incestuoso método de decirle a la gente lo que alguna gente quiere oir, entiendan que la ruta es una inequívoca y clara: Cese de la Usurpación, Gobierno de Transición y Elecciones Libres.

Esos tres elementos, aunque luzcan pasados de moda, fuera de contexto, perdidos en el discurso, son la única razón de ser de este tiempo que vivimos. No son un mantra, no son un eslogan. Son una necesidad clara para iniciar la transformación del país.

Y sí. Desde el primer momento de esta etapa, la condición final es llegar a Elecciones Libres, lo mismo que con el revocatorio de 2016, el plebiscito de 2017 o el desconocimiento de 2018. El plan, la hoja de ruta, establece Elecciones Libres.

Hay infinidad de situaciones complejas que se alejan del pronostico de botiquín. Pero lo claro, lo sensato, lo histórico, lo irremediablemente necesario, es conducir al país hacia ese evento electoral no con condiciones mínimas, sino con las garantías reales para que todos podamos participar.

Los Obispos, como se dice líneas arriba, no han bajado la guardia, antes bien, han subido la vara para que se plantee un auténtico entendimiento entre los factores democráticos. “No basta” han dicho, en atención a aquellos que viven pontificando desde el planteamiento teórico, pero no son capaces de ceder en las más básicas de las acciones políticas: La discusión, el debate y el acuerdo.

El circo, la pantomima, la burla que está convocada es un sinsentido. Más aún lo será si como respuesta obtiene una declaración sin objetivo. Definitivamente eso, “NO basta”.