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La radio: Uno de los últimos bastiones del periodismo en Venezuela

La radio tiene la magia de poner a volar la imaginación. Con su mezcla de sonidos y efectos, el tradicional medio de comunicación causa sensaciones inigualables que lo mantienen como uno de los preferidos por la audiencia, a pesar de contar con nuevas herramientas digitales y redes sociales con alta tecnología.

La radiodifusión en Venezuela comenzó en mayo de 1926, con la entrega del primer permiso radioeléctrico otorgado por el gobierno del entonces presidente de la República, el general Juan Vicente Gómez, a la primera emisora AYRE que transmitía en amplitud modulada (AM), para la ciudad de Caracas.

AYRE tuvo el respaldo de José Vicente Gómez, hijo del presidente Juan Vicente Gómez. La programación de AYRE se basaba en la lectura de noticias de los diarios caraqueños, humor y música que podía ser en vivo o en discos.

El día inaugural de la transmisión se colocaron altavoces en la plaza de toros del Nuevo Circo.

Entre los promotores de AYRE estaban el Coronel Arturo Santana y Roberto Scholtz, director de la radio. Su primer locutor fue Alberto Mûller quien hizo la primera transmisión en vivo.

El 11 de diciembre de 1930 el Grupo 1BC funda la emisora YVIBC como Broadcasting Caracas (1BC) la cual trasmitía una programación similar aunque más planificada que AYRE, contaba con mucho más presupuesto que la anterior y su programación se extendía casi hasta la media noche.

En YVIBC se estrenó el género de dramáticos en Venezuela y en 1935 se transforma en Radio Caracas Radio. A partir del 6 de junio de 1934 con la creación de La Voz de Carabobo comienzan a fundarse emisoras en las principales ciudades de Venezuela. Le siguieron Ondas Populares el 10 de febrero de 1935, Emisoras Unidas el 16 de febrero de 1935, y La Voz del Táchira (hoy Radio Táchira) el 15 de noviembre de 1935.

En 1936 se aprueba el primer marco regulatorio para la radio y en 1940 es derogado por la Ley de Telecomunicaciones durante el gobierno de Eleazar López Contreras.

El historiador, Rafael Arraiz Luca corrobora la versión de que AYRE fue la primera estación de radio autorizada por el gobierno en Venezuela en 1926, durante el gobierno de Juan Vicente Gómez.

Arraiz destaca que años más tarde, en 1930, nace Radio Caracas Radio que “va a ser luego la semilla de Radio Caracas Televisión, pero eso va a ocurrir unos 22 años después”. “Esos son los comienzos de la radio”, precisó.

La periodista Gladys Rodríguez, presentadora de televisión y ancla de un programa de radio en el Circuito Éxitos, manifestó qué significa el medio de comunicación para ella y para los ciudadanos.

“La radio para mí es mucho. Es un medio que me nutre todos los días, es una herramienta de vida que me permite crecer desde el punto de vista profesional y también personal porque uno tiene la bendición de entrevistar a muchísimas personas y considero que todas esas personas que llegan a uno a través de la radio, algo te dejan para tu pensamiento, tu reflexión, tu criterio y tus sentimientos”, dijo.

Considera que “es una herramienta fundamental como ciudadana, venezolana y ser humano”. “Hay una conexión bonita entre audiencia y el interlocutor. Es más cercana, es un medio que te permite tener esa interacción con el público, con la audiencia de una forma mucho más natural, más fluida, solo tus pensamientos y tu voz con esa audiencia que espera lo mejor de ti, pero también eres interlocutor y puente con personas que van a aportarle a la audiencia algo que esperan para su formación personal y establecerse un criterio sobre lo que pueda acontecer”.

Rodríguez lamenta que la radio no escape de la implacable censura que existe sobre los medios de comunicación en Venezuela. “La radio informa, entretiene, acompaña y en estos tiempos es uno de los pocos medios masivos que tenemos”.

Explica que “a pesar de la vigilancia que tenemos permanentemente de los organismos de Estado, donde siento que con mucha creatividad, cautela por supuesto, puedo ejercer el periodismo que defiendo, un periodismo inteligente donde mi conexión es con la audiencia y mi deber es hacia ese público”.

“Me debo a la audiencia como servidora pública a la sociedad que espera que sirvas como una herramienta de lucha para tener calidad de vida y es un medio que te permite, a pesar de las circunstancias, limitaciones y riesgos, ejercer ese periodismo. Al final se hace el trabajo y es un medio muy valioso que le llega hoy a la gente por diferentes vías y siento que es fundamental para poder mantener a la sociedad alerta, atenta, informada y que con consecuencia pueda actuar de una mejor manera”, puntualizó.